El entrenamiento de Atlético terminó hace más de media hora. Unos minutos más para Cristian Lucchetti, que se retiró antes. La puerta del vestuario se abre lentamente y la imagen del arquero es la que no quiere dar ningún atleta: cojeando, más precisamente sobre su pierna izquierda. La derecha, sufrió un golpe en la rodilla con Luis Rodríguez durante el ensayo e hizo que su presencia en el partido ante Banfield sea una incógnita.
"Tiene una pequeña distensión del ligamento lateral en su rodilla", diagnostica Juan Rodríguez Rey, médico del plantel. Las palabras "distensión" y "ligamento" en la misma oración no suenan nada bien, pero puede que no sea lo que parece. Rodríguez Rey confió que, en principio, el "Laucha" no está descartado y que luego de conocerse los resultados de los estudios que se les realizaron ayer, podrán acercarse a una certeza.
La jugada del golpe sucedió en medio de un ejercicio de fútbol informal en el que los jugadores de un equipo reducido no debían tocar la pelota más de dos veces. El "Pulguita" recibió a un toque, y cuando quiso dar el segundo, se encontró con la humanidad de Lucchetti, que se agarró fuerte la zona y no volvió a levantarse sino hasta varios minutos después. Heraldo Rodríguez, preparador físico, tomó su lugar en el arco mientras el 1 se retiraba hacia el vestuario con los masajistas. El jugador fue el primero en ir a las duchas y fue uno de los últimos en marcharse. En la caminata hacia su auto y sin querer hacer declaraciones sino hasta después del partido ante su ex equipo, Lucchetti confirma que no es un golpe más.
No es la primera vez que sufre en una rodilla durante su estadía en Atlético: el año pasado, padeció un golpe similar pero en la izquierda, en Paraná frente a Patronato. El diagnóstico final fue un esguince de rodilla que lo marginó del partido siguiente ante Independiente Rivadavia, en ese momento.
Lo alentador para Ricardo Rodríguez es que antes de que el jugador ingrese al vestuario le preguntaron qué es lo que había sentido y al parecer el ligamento cruzado -el más delicado de todos- estaría en buenas condiciones, según contó Rodríguez Rey. "Lo que generalmente sienten los jugadores en ese momento es que la rodilla se les corre", grafica el doctor.
Lo malo son las cejas que se levantaron en el arquero y en cualquier otro al que se le preguntó si llegará al partido. Complicado.